Año peculiar, agosto de locos.

¿Qué es hábil y que no?

¿Haces vacaciones? Con el confinamiento quizás no toca parar ahora… con lo que nos viene y lo que nos ha venido, si no parass explotas.

Pues nada, vino con gaseosa, cerveza con limonada, café con leche. Un poco si, pero no nos pasamos, no nos viniera un ataque de remordimientos.

Hoy toca un tema sumamente espinoso, pero sumamente de actualidad.

Las ocupaciones ilegales de viviendas.

Durante unos años, cuando todos nos hemos hecho antibancos, expertos en cláusulas abusivas, reivindicativos de redes sociales, hubo quién le encontraba gracia.

Había ocupas con “c” y okupas con “k”.

Los primeros, familias privadas de su domicilio, a punto de quedar descolgadas y atrás, sino ya, que por necesidad y para priorizar (comer o pagar hipoteca) no tuvieron más opción que ocupar una vivienda, normalmente la misma que había sido de su propiedad y que al no poder pagar las cuotas del préstamo hipotecario, se acabó quedando el banco.

Por regla general, familias discretas (no pretendo juzgar, simplemente describir), que convivían con los vecinos y no causaban, ni causan, ningún tipo de problema de convivencia. No hablo de discreción por vergüenza, que quizás si que estaba, sino de civismo.

Los segundos, profesionales de vivir en casa de otros sin pagar, sin respetar estos inmuebles y sin respetar las mínimas normas de convivencia vecinal. a parte, obviamente, de engancharse por todas las maneras posibles, en la red de suministros eléctrico y de agua, con el consecuente peligro de incendios o inundaciones.

A todos se les reía las gracias. A los primeros por razones humanitarias, pero a los segundos, porque de vez en cuando, ya nos gusta parecer progres y transgresores.

Es cierto que en 2018 se reformó la ley de enjuiciamiento civil, creando un artículo 441.1.bis, en que se pretendía agilizar el desalojo de personas que ocuparan sin ningún título un inmueble, dando 5 días para que acreditaran documentalmente su situación y en caso contrario, se ordenara su inmediato lanzamiento.

Si alguien conoce un caso en que esta ley se haya aplicado, por favor, hacédmelo saber.

A los juzgados parece que se les queda muy lejos todo esto. Lo digo y lo pienso.

Pero la navidad del 2018 se quemó un edificio ocupado en Badalona, enganchado de cualquier manera a la red eléctrica. y la cosa empezó a cambiar. Incluso las compañías eléctricas que antes miraban hacia otro lado, se pusieron las pilas.

Aun así, el tema continuaba sin tomarse en serio. Quiero decir que ni se trabajaba al disponer de normativa efectiva, ni siquiera se aplicaba la que ya se tenía.

Ahora, cuando la cosa ya está fuera de madre, cuando se ha hecho patente que existen mafias que okupan fincas para vender la posesión, cuando se ha extorsionado propietarios para recuperar su inmueble, etc… ahora es cuando parece que quizás si… ya veremos qué pasa este otoño en el congreso.

De momento, fiscalías como las de la comunidad valenciana o de las islas baleares, han empezado a fijar criterios unificados, de como proceder; distinguiendo entre ocupaciones de viviendas utilizadas, bien sea como primera o como segunda residencia; de viviendas no utilizadas. en el primer caso estaríamos hablando de un delito de allanamiento de morada, más o menos grave; y en el segundo caso estaríamos hablando de un delito de usurpación.

El primer supuesto permitiría una actuación directa, inmediata y contundente de las fuerzas de seguridad; mientras que el segundo remitiría a las penosas vías actuales.

Decreto ocupación ilegal (Comunidad valenciana)

Instrucción ocupación ilegal (Islas Baleares)

Es un primer paso, respeto a la poca sensibilidad con este tema que había anteriormente.

Hay que intentar evitar llegar a la creación de patrullas ciudadanas, al enfrentamiento vecinal entre unas posiciones y otras y ser capaces, por una vez, de dotar a la administración de justicia y a las fuerzas de seguridad, de una normativa ágil y que ésta realmente se quiera poner en práctica de manera efectiva.

En fin, creo que no he escondido mi posicionamiento, como tampoco mi decepción por todo lo que no se ha hecho hasta ahora, pero continúo apostando para tener fe y esperanza (que ya sabéis que es aquella que va vestida de verde).

Nos encontraréis a consulta@masnouadvocats.com

Muy cordialmente,

*PD: Cuidaos mucho, que el curso escolar está a punto de empezar (no sé dónde habrá hecho la preincripción Messi).

Jordi Masnou
ABOGADO